Literario

A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

por Mª Rosa Sánchez

El río Guadalquivir
vierte lágrimas de plata
diciendo adiós a una Virgen,
La Virgen de la Esperanza.

Nacida allá en Sevilla
entre claveles y albahaca,
la Virgen lleva en su rostro
la amargura reflejada.

Quizá toda la tristeza
que se pinta hoy en su cara
sea no hallar a Jesús,
en el pozo de Samaria.

Quizá no sepa la Virgen
que en esta tierra oriolana,
podrá encontrar a su Hijo
para curarle las llagas.

Llagas que aquí en Orihuela
abiertas están y sangran,
viendo a Jesús Nazareno
con esa pesada carga.

Carga que será más leve
si la Madre cerca se halla
para mitigar dolores
y colmarlo de esperanza.

Nació en la guapa Sevilla
una Virgen oriolana
y esta tierra de azahares
hoy se llena de Esperanza.

A la Real Archicofradía y Mayordomía
de Ntra. Sra. del Pilar Cofradía de "El Lavatorio" que con entusiasmo
ponen luz, color y esplendor a nuestra SEMANA SANTA

A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

por José López Montoya

Nuestra nave está en peligro
que Dios nos proteja Capitana
pídele a tu hijo que nos salve
no solo el cuerpo también el alma.

A tu hijo el navegante que le llaman
Jesús Tú le distes fortaleza para
subir el Calvario con la pesada cruz.

Virgen Santa de la Esperanza
luz que guías los pueblos
de esta católica España
haz que no perdamos la fé
para seguir dándote gracias.

Tú eres nuestra vida
también nuestras esperanzas
de acercarnos hasta tu altar
que se encuentra en el Monasterio
de las RR. Salesas de esta
Orihuela Monumental y
de rodillas pedirte que nos dés
tu bendición y también tu bendita gracia.

ESPERANZA DE ORIHUELA

por Conchita Martínez Marín

Déjame decirte, Madre,
Esperanza de Orihuela,
que si naciste en Sevilla
ya eres hija de mi Tierra,
y si clavel en Triana,
eres azahar en mi huerta…

Que eres Madre de Esperanza
para los que en ti esperan
y, de esperanza, tu manto
tiene el verde de mi vega…

Que tiene la expresión triste
tu cara color canela,
y que tu boca de Madre
es una rosa entreabierta…

Que tus ojos de Esperanza
lloran lágrimas serenas,
porque el dolor de la Madre
la Resurrección espera…

NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

por Joaquín Más Nieves

Desde la orilla del río
que vieron Justa y Rufina,
dos Patronas oriolanas,
vino la Virgen María.

La Virgen de la Esperanza,
llegada desde Sevilla,
vierte los Miércoles Santos
sus lágrimas contenidas,
mientras que San Pedro llora
por su triple cobardía
y Cristo los pies de Pedro
con sus manos purifica.

La espuma del mar presiente
tinieblas en las orillas:
la noche del Jueves Santo
con su cruz y sus heridas.

La Virgen de "El Lavatorio",
oriolana de Sevilla,
va sembrando amaneceres,
con la luz de sus pupilas,
sobre los negros ocasos
abiertos por las espinas.

SALVE, ESPERANZA DE ORIHUELA

por Manolo Garrido (Triana)

Dios te salve, Madre,
ESPERANZA nuestra,
misericordiosa y dulcísima luz
que ilumina Orihuela.

Dios te salve y nos salve
y que su mano tienda
sobre los que pedimos
la herencia de la tierra.

Vuelve a mirarnos, Madre,
Abogada y Guardesa
y Aquel que en tus entrañas
fue divina cosecha,
que bendiga a sus gentes
y bendiga sus huertas.

¡Oh! Clemente y Piadosa
y fuente de ESPERANZA verdadera.

Siempre Virgen María,
si por nosotros ruegas,
en los azules campos que promete el Padre
arraigará Orihuela.

Amén. Amén.

EL LAVATORIO

por Joaquín Mas Nieves

¿Recuerdas aquella noche,
la noche del prendimiento?
¿Recuerdas aquella noche,
la noche triste del Huerto?

En la noche del olivo,
la noche verde del miedo,
te dijo sin velos Cristo
que nada mejor que el sueño
para descuidar la guardia
en un momento de riesgo,
y también Cristo te dijo
que rezaras en silencio,
porque débil es la carne,
si fuerza no lleva dentro,
y tú, Pedro, te dormiste,
olvidando todo aquello.

No llores porque tres veces
negaste ser del Maestro:
el miedo buscó cobijo
en la carne de tu cuerpo.

No llores porque aquel gallo
pregonó tu desacierto;
llora porque no rezaste
la noche del prendimiento.

Cuando avances de rodillas,
alza tu mirada, Pedro;
reza con tus manos juntas
y permanece despierto.

EL ARREPENTIMIENTO DE SAN PEDRO

por Joaquín Mas Nieves

¿Recuerdas aquella noche,
la noche del prendimiento?
¿Recuerdas aquella noche,
la noche triste del Huerto?

En la noche del olivo,
la noche verde del miedo,
te dijo sin velos Cristo
que nada mejor que el sueño

para descuidar la guardia
en un momento de riesgo,
y también Cristo te dijo
que rezaras en silencio,

porque débil es la carne,
si fuerza no lleva dentro,
y tú, Pedro, te dormiste,
olvidando todo aquello.

No llores porque tres veces
negaste ser del Maestro:
el miedo buscó cobijo
en la carne de tu cuerpo.

No llores porque aquel gallo
pregonó tu desacierto;
llora porque no rezaste
la noche del prendimiento.

Cuando avances de rodillas,
alza tu mirada, Pedro;
reza con tus manos juntas
y permanece despierto.

VIRGEN DE LA ESPERANZA

por Mariene

Azabaches son tus ojos
dicen que Dios los pintó
esperanza de los hombres
que hermosa ¡Oh! vive Dios.

Al derramar esas perlas
por tu rostro de dolor,
vas pregonando a los hombres
que el llanto es fuente de amor.

Esas perlas tan hermosas
que te besan sin cesar,
es el chorro de la fuente
que quiere al pueblo llegar

y decir que aunque se cumpla
lo que escrito estaba ya,
en el cruce de la vida
camino hacia el más allá,

Ella estará esperando
para poder abrazar,
a sus hijos que son todos
y a todos los quiere igual.

Pero... dejadla un momento
que vea a su hijo pasar
porque Ella es la esperanza
y Él, es libertad.

Al final de esta jornada
las campanas sonarán
porque ella es la tinaja
y el agua del manantial

para el que quiera bebería
y guardarla hasta el final.

ESPERANZA DE AMOR

por Mariene

Bajo palio protegida
por azabaches despiertos
van cayendo manantiales
de esperanzas a tu huerto.

El dolor se encarga madre
de tallar algunos chorros,
transformados en seis perlas
que se posan en tu rostro,

dejando huella profunda,
dejando esperanza al paso,
colores verdes de olivo
de palmeras y naranjos,

perfumes vivos de cera
de inciensos y de azahar,
perfumes de vida nueva
que vas dejando al pasar.

Pero Tú eres la esperanza
que vas impartiendo amor,
Tú eres nuestra esperanza
de vida y resurrección.

Orihuela 6 de Mayo de 1.998

ARREPENTIMIENTO DE SAN PEDRO

por Mariene

A cuestas llevas la cruz
con la que Cristo cargará
aunque no sea de madera
es igualmente pesada.

Con ese recogimiento
de angustia y de dolor
caminas por el Calvario
en busca de tu Señor.

Lo que te pasa a ti Pedro
Él te lo anticipó
y tenía que cumplirse
era palabra de Dios.

Tus ojos ensangrentados,
tus pestañas ya quemadas
por el ácido del agua
de lágrimas derramadas,

con tus rodillas en tierra
y con tus manos cruzadas,
pides perdón al amigo
al que hace poco negabas

por querer salvarle tú
de manos tan desdichadas.

Él te miró dulcemente
pues tu interior contemplaba
depositando en tus manos
las llaves de su morada.

Cuando mi amor llegue a ti
por favor, déjale entrar
que no hay muerte, sino vida,
cuando la vida se va.

A LA VIRGEN DE LA ESPERANZA

por Toñi Barberá Villena

La de la cara perla y ojos de noche
La que la luna lleva y el sol escoge
La primavera blanca, plata y estrellas
La de la Esperanza madre, siempre es eterna

No dormiré esta noche ya está tan cerca
Que el sueño se me llevó solo por verla.

Se me ponen los pelos como escarpias
Porque mañana ya llega
y mañana ya es
y mañana madre mía
mañana, yo te llevaré
pasearé tu belleza infinita
por las calles de la tierra que me vio nacer

y como pueda virgen, dame fuerza
que hasta el cielo yo te subiré.

Ya no me escocerán más las heridas
No lloraré más, jamás ni nunca,
desde mañana nunca lloraré
Sé que no me ha de doler más este alma
Porque tu cruz de Esperanza es el agua que cura esta sed

sueño para con risas caminar virgen de promesas y alegrías
fuente para poder continuar, plenitud de ti, tu eterna vida,
verde como los ojos que hoy te miran
brilla mi corazón que es para ti
siempre, siempre tu sierva tu cordera
guarda un trozo de tu gloria para mí.

La de la cara perla y ojos de noche
La que la luna lleva y el sol escoge
La primavera blanca, plata y estrellas
La de la esperanza madre, siempre es eterna

No dormiré esta noche ya está tan cerca
Que el sueño se me llevó solo por verla…

Ya vienes hermosa por la calle, silencio…
ya te veo venir, ya lloran las caras
ya no se ve a nadie, no se mira a nada
Porque el sol ya llega y la noche calla.

Por la fe que te tengo y la fe que te debo
Mira hacia esta tierra, Orihuela, reina de los cielos
Esperanza nuestra y de nuestro corazón
Guárdanos con tu gracia
Danos tu luz y amor…

(A LOS PILARES DE LA VIRGEN DE LA ESPERANZA)

ORACION MARIANA DE UN COFRADE A LA VIRGEN DE LA ESPERANZA DE ORIHUELA

por MONS. GIOVANNI LANZAFAME DI BARTOLO

Te doy gracias, Oh María Madre de Dios
y Madre nuestra amabilísima de la Esperanza
por tu Inmaculada Concepción,
por tu perpetua Virginidad,
en tu misión de Mediadora
con tu Hijo Jesús al pié de la Cruz.

Por tu Gloriosa Asunción
en cuerpo y en alma,
porque eres Madre del Resucitado
amanecer luminoso
e imagen de la Iglesia
que tendrá su cumplimiento
en el retorno glorioso de Cristo.

Por tu Maternidad Espiritual
dándonos a Jesús, nos regenera
en la vida Divina en tu Maternidad Eclesial
porque precedes y acompañas a la Iglesia,
en el camino de la fe, del amor y de la sabiduría.

Por tu Realeza Universal,
en tu misión de dispensadora
de toda gracia y don que viene de Dios,
en tu presencia de amor
al lado de cada criatura,
como Auxiliadora y Consoladora.

Venga pronto, Oh Santa Esperanza el triunfo del Reino de tu Hijo,
humilde en el misterio lavatorio
y gran maestro del Amor Fraterno,
Llegue el Reino de tu Hijo sobre nuestra Orihuela a su diócesis:
Que es Reino de verdad, de Justicia, de amor y de paz…

Ave Oh Santa Esperanza
Oh Madre de Amor

21.XI.2009

LOS PILARES DE LA VIRGEN

La Señora cautiva, enamora y hace más firme la fe de sus hijos. Antes de su "aparición" en Orihuela, y en cuanto a los desfiles pasionarios se refiere (con muy pocas excepciones) era impensable que la devoción consiguiera sacar las imágenes a hombros, con "pilares" como así llamamos en Orihuela, porque sobre andas transportan con fe y devoción a las imágenes. No existen en nuestra Ciudad ni antes ni ahora el término "costalero", pues el sistema que emplean éstos es cargar sobre su cerviz el peso del trono. Esto ocurre en Andalucía.

Si nos remontamos a las procesiones anteriores a 1936, vemos en aquellas viejas fotografías que la mayoría de los pasos eran asistidos por "pilares" y como el lector habrá leído anteriormente, precisamente nuestra Cofradía no puede asistir a la invitación de la Venerable Orden Tercera, porque no tenía dinero ni para la cera ni para los pilares. Es evidente que éstos, en aquellas fechas, cobraban su trabajo. Siempre se ha dicho que el paso de la Santa Cena, las viandas que sobre la mesa se exponían, eran consumidas al final de la procesión por los porteadores del trono, además de cobrar.

En cuanto a las "excepciones" a las que antes me he referido, ocupa sin lugar a dudas nuestro Padre Jesús, y en cuanto a los pasos del Santísimo Entierro de Cristo, gracias a una hermandad surgida recientemente del Raiguero de Bonanza que además de no cobrar, han conseguido para esta procesión un respeto que nos arrebata a quien los contemplamos.

Y se produjo el milagro. Lo que nunca pudimos imaginar es la "captación" que la Virgen ha hecho con estos hombres (hoy ya cuenta con cien pilares) que derrochando esfuerzo y sin temor a la fatiga con una devoción probada y sentida interiormente llevan en sus alas a la Señora.

Desde que comenzamos con la ilusionante idea de portar a la Señora sobre pilares, muchísimas dudas y preguntas nos surgieron. Como no podía ser de otra manera, nos dirigimos a nuestros hermanos de la Esperanza de Triana, para que nos dieran unas pequeñas lecciones técnicas de cómo debíamos afrontar la transformación de nuestro paso de palio, para ser portado por pilares.

Rápidamente, lo esencial era disminuir al máximo el peso del trono, que dándonos las primeras explicaciones técnicas, previo acuerdo de junta, convenimos que las parihuelas del paso, fuesen de titanio, material de una aleación, resistente, flexible y de escaso peso, realizándose la obra de metalistería en la capital hispalense.

Seguidamente, debíamos pensar la vestimenta del cofrade-pilar, que por un acuerdo unánime, se decidió que el rostro de los cofrades-pilares fuese cubierto, diseñándose el actual traje, ya que la única faz visible y rebosante de alegría, debía ser la de la Señora.

Teniendo las parihuelas en nuestro poder, los talleres de confección trabajando con la vestimenta, y los cofrades-pilares, ansiosos de comenzar los ensayos, de la mano del tenaz director de la banda de los Santos Juanes de Catral, D. Aurelio Albero, empezamos a familiarizarnos con las marchas procesionales y emprendimos nuestros primeros andares, que poco a poco, nos ilusionaban y nos llegaban hasta emocionar, pensar como caminaría la Madre de Dios por las calles de Orihuela.

Con parte de nuestros inicios avanzados, en las frías noches de enero de 2006, emprendimos los ensayos con las parihuelas, con su peso, aireando las faldillas y embriagando las calles de aromas y esencias de incienso, para figurar la estación penitencial, todos abrazando nuestro varal, y con paso firme y categórico, todas las noches enfilábamos la calle Ramón y Cajal, y de fondo sonaban marchas, como Amor de Madre, Señora, Dulce Nombre de María, y siempre, decididos al constante perfeccionamiento, con un marco incomparable, grandioso, admirable, cuando superábamos el claustro de la Catedral, y nos encaminábamos a avistar la Catedral y el Palacio Episcopal, sonaban marchas como, Cristo del Amor, Cristo del Perdón, para mostrar nuestro respeto y como queriendo demandar la venerable autorización de portar a la querida Virgen de la Esperanza.

Gracias a Dios y a su Bendita Madre, nos superamos en los imprevistos, nos crecimos en la adversidad, y nos ayudó a caminar con paso decidido, marcando el ritmo de la marcha que sonaba, y emocionados, con una aglutinada plaza de Monserrate, clamorosa de alegría y brindándonos una conmovedora ovación, presentamos a la ciudad la faz de Ntra. Sra. de la Esperanza, alcanzándose una entrada gloriosa, y todos fundidos, con los ojos llenos de agua, derramándose algunas lágrimas de satisfacción, formando un solo hombro, un solo brazo, la ofrecimos con nuestra arenga: ¡¡AL CIELO CON ELLA!!

Finalmente, agradecer todas las ayudas a la junta directiva, amigos, simpatizantes, banda Auxilium, grupo de tambores, etc., y por supuesto, a todos los que pusieron su ilusión, su saber hacer, su aguante, y sobre todo, el amor profesado, han sido los valores esenciales para alcanzar este acontecimiento anhelado por cofrades, como vosotros COFRADES-PILARES, auténticos ejemplos de sacrificio y humildad, como es la escena de El Lavatorio.

Que Dios nos otorgue muchos años para poder continuar compartiendo estos momentos, únicos, inenarrables, y que nos sirvan de vínculo de unión para alcanzar la satisfacción y el privilegio de portar a la Madre de Dios, y reencontrarnos con el abrazo de hermanos de Madre de la ESPERANZA.